(el adoctrinamiento)
Son niños criados en los brazos de institutrices, tutoras, o incluso inmigrantes sin seguro, ni contrato. Son críos que, en muchos casos, carecen del trato directo de la figura materna, algo necesario para adquirir sentido común. Pasan la mayoría de las horas adoctrinándose en el despacho de su papá, escuchando las fábulas contemporáneas, donde ponen claro, el daño que han hecho las revoluciones en los países en los que han triunfado. Difamando la épica revolucionaria, cambiando Revolución por Alzamiento. Ya se sabe, cuando se repite mucho una historia, uno es capaz de jurar que realmente ocurrió así, cuando se repite mucho un mensaje, éste acaba siendo la base de su posicionamiento social. Son mentes tiernas, que preparan concienzudamente para el odio hacia el proletariado. La inmadurez de éstas mentes, las hace fácilmente manejables. La mente una vez apocada, es sensiblemente asustadiza, (genocidios, violaciones, terrorismo...) cualquier cuento vale, para crear una opinión anti social y un trastorno fóbico, contra una clase social con cabeza de demonio, y cuerpo antinatural, la clase obrera.
Son niños criados en los brazos de institutrices, tutoras, o incluso inmigrantes sin seguro, ni contrato. Son críos que, en muchos casos, carecen del trato directo de la figura materna, algo necesario para adquirir sentido común. Pasan la mayoría de las horas adoctrinándose en el despacho de su papá, escuchando las fábulas contemporáneas, donde ponen claro, el daño que han hecho las revoluciones en los países en los que han triunfado. Difamando la épica revolucionaria, cambiando Revolución por Alzamiento. Ya se sabe, cuando se repite mucho una historia, uno es capaz de jurar que realmente ocurrió así, cuando se repite mucho un mensaje, éste acaba siendo la base de su posicionamiento social. Son mentes tiernas, que preparan concienzudamente para el odio hacia el proletariado. La inmadurez de éstas mentes, las hace fácilmente manejables. La mente una vez apocada, es sensiblemente asustadiza, (genocidios, violaciones, terrorismo...) cualquier cuento vale, para crear una opinión anti social y un trastorno fóbico, contra una clase social con cabeza de demonio, y cuerpo antinatural, la clase obrera.
(vehículo de transporte borreguil)
Una vez asentado el cimiento sobre una opinión personal, es más fácil influir para dejar claro el afín político, y el afín social. Tan fácil como acostumbrarle a rodearse de lujo, a conseguir con dinero todo lo que se proponga, con la única condición de seguir el camino trazado desde el despacho de papá. Su vida es, derrochar, pero comprobando, que no todos lo pueden hacer, que solo los elegidos lo tienen al alcance. Siendo consciente de la diferencia, entre conseguir todo sin esfuerzo, o esforzarte para, en algunos casos, no conseguir nada.
Y comienza la carrera política. El destino del cual, su padre se va a sentir orgulloso, construir su camino propio. Llegó la hora de poner en práctica cada uno de los escabrosos detalles, que día tras día, parieron dentro del despacho, llegó la hora de doctorarse en alta traición.
La mayor de las enseñanzas, es ambicionar el puesto de tu más cercano alto mando. Escalar pisando, mientras babeas confabulaciones en su contra, de todos los que le rodean. Vale todo, puñaladas, compra de testigos, desprestigio mediático, todo tipo de triquiñuelas con tal de suavizar el camino. El perrito faldero consigue todo, anteponiendo, si hace falta, a su familia. El perrito faldero, solo tiene un objetivo, el puesto de su jefe, y si eso implica su destrucción, no lo dudará. No es difícil hundir a una persona, el dinero lo consigue todo, luego el poder tapará los agujeros.
El problema de ser un perrito faldero, es que tú también eres un objetivo. Todos y cada uno de los miembros de las NNGG, son trepas con conciencia de ello.
Aquí siempre llega más lejos el perrito faldero más listo.




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